ABURRIDA ESPERA

#CUENTO

Mis ojos no pueden ver más que paredes blancas, estoy en esta fría habitación observando cómo gotea el suero. Me aburro, he tenido que esperar por horas a mi estabilización, el dolor en mi abdomen ha disminuido, sin embargo aún no llega el resultado de los análisis, los doctores no me dejarán ir y mi estado aburrido se agudiza, debió ser hoy mi día de mala suerte al haber olvidado el teléfono celular en casa.

Cuando me canso de pensar y ver las gotas caer, tras varias horas de espera e inducida por un sueño que nunca llega, mi mente viaja al primer día en que me sentí completamente aburrida, regresé al aula de primaria.

Recuerdo cada detalle, aún veo con claridad la imagen de la maestra Conchi llegando al aula, al verla cerca corríamos a tomar asiento, ahí debíamos esperar a que acomodara sus libros, materiales y a verla pasar lista, el café se lo servía con dos cucharadas de azúcar; era muy pequeña para saber cuánto tiempo dedicaba a esa rutina pero me parecía una eternidad.

Recuerdo en la clase de matemáticas, a la maestra parada en la pizarra junto a dos niños, ellos no comprenden, nosotros tampoco, ella pronto pierde la paciencia, volteo a ver a mis compañeros y muchos están recostados sobre las mesitas viendo hacia enfrente.

Roberto y Santiago, los gemelos, tienen los ojos adormilados, caras serias; Anita y Clara observan unas tarjetas por debajo de su mesa, Domingo se ha quejado en voz alta de tener hambre, la maestra lo ignora, la clase avanza, vuelve a quejarse, sin encontrar respuesta. Siento ganas de decirle a la maestra que me importan un comino las matemáticas, que nadie le está poniendo atención y peor aún, nadie aprende nada en estas cuatro paredes, me levantaré de mi lugar y saldré corriendo a casa.

¡¡Despierta!!¡¡Despierta!!-Gritan en mi oído mis compañeros. ¡Despierte!¡Despierte! me levanta la voz de un doctor mientras me preparan para llevarme al quirófano.

Diana N. Cámara Chan

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Writing challenge día 7

Sobre lo que no te gusta.

No me gusta la hipocresía social, las formalidades para quedar bien, algunas costumbres que se imponen frente a los deseos individuales.

No me gustan algunas normas sociales que influyen en el trazo del destino de las personas, “tengo que casarme” “tengo que estudiar…” “Tengo que tener hijos”.

No me gusta la violencia en cualquiera de sus manifestaciones. Creo en el diálogo pacífico.

No me gusta la misoginia histórica y la persistente inequidad de género.

No me gusta pensar en lo que “no me gusta”, la vida es bella admirando lo que sí me gusta y que nutre mi alma.

Diana Cámara

Tus besos son…

Son tus besos la suave brisa que despide el verano y recibe el otoño en tus ojos.

Son tus besos el escalón invertido con que tropiezo.

Son tus besos mi brusco descenso por un túnel con destino a una telaraña finita de gozo.

Son tus besos el cálido néctar, fuente inagotable de mi deseo por ti.

Son tus besos lazos elásticos que se enredan en mi locura, veneno que se esparce en mis entrañas.

Diana Cámara

Writing challenge día 6

Sobre mi localidad

Vivo en la ciudad de Mérida, Yucatán en México. Esta ciudad se fundó en 1542 sobre la antigua ciudad maya llamada T’Ho o Ichcaansihó, conquistada por el español Francisco de Montejo ‘El mozo’.

Actualmente a esta ciudad se le conoce como ‘La blanca’, se ha dicho que es por el color de las albarradas o por la limpieza de sus calles, sin embargo la hipótesis que creo más acertada es la que explica que se le dice así porque en Mérida únicamente vivían “los blancos” es decir, los españoles y en las afueras de la ciudad habitaban los mayas al servicio de quienes los esclavizaron.

Actualmente, Mérida es la capital y ciudad más importante de nuestro estado (Yucatán), el clima dicen que es cálido, yo digo que es sumamente cálido, nuestros visitantes siempre se quejan de eso.

Como Yucatán es el estado más seguro del país, debido a que aquí no se han registrado balaceras, matanzas, secuestros, como en el resto del país, se ha observado una masiva inmigración lo cual ha propiciado el crecimiento de la ciudad, la conurbación y el temor de las familias a que se introduzca la delincuencia y con ello ha surgido la xenofobia.

Mérida aún es un lugar muy bonito para vivir, la arquitectura colonial se conserva imponente en el centro de la ciudad, en cuanto al idioma, el español que se habla aquí se mezcla de manera cotidiana con palabras en lengua maya, es por esto que el acento es muy particular.

En Mérida se disfruta de una variada y distintiva gastronomía: la cochinita pibil, los panuchos, los salbutes, el relleno negro, el PIB, los tamales colados son parte de nuestro día a día y lo que nos hace también lidiar con problemas de obesidad.

Como dirían los meridanos, no vengan, Mérida es fea y calurosa pero les mienten, lo cierto es que es una ciudad maravillosa.

Diana Cámara.

Cartas en mi correo

Registros de mil historias son las cartas en mi correo, tantas veces abandonadas, empolvadas en el tiempo.

Orgullosas sobrevivientes son al fuego abrasador de la tristeza y la desolación. Viejo espejo que refleja mi juventud perdida, quien fui y ya no soy.

Altivas están como tocadiscos de vinil que susurran canciones de antaño, transportándome con alegría a los brazos de quién amé y a los lugares que visité.

Lámpara de los deseos, alfombra voladora, a un clic de llevarme a un grandioso viaje de regreso al origen, al lugar donde nacen mis suspiros.

Diana Cámara

Writing challenge día 4.

Sobre su familia.

Quiero empezar a escribir sobre mi pequeña familia, mi esposo y mi hija. Han sido 10 años de relación y 3 años siendo tres.

Cuando la bebé nació mi esposo cayó enfermo lo cual fue duro para mí porque yo estaba aprendiendo a cuidar de la pequeña, al ser la primera y la única no tenía experiencia sobre los cuidados que debía tener.

En esos momentos tenía el dolor de la cesárea y en lugar de que mi esposo me ayudara con la pequeña, yo tuve que ser fuerte para cuidarlos a ambos, eso fue difícil sin embargo gracias a la ayuda profesional pudimos salir adelante.

Hoy la enfermedad de mi esposo está controlada, él se ha convertido en un excelente padre, la niña es muy cercana a él pues la procura, la peina, le da de comer, la lleva a la escuela, la cuida y la consiente.

Somos una pequeña familia pero muy unida, mi esposo aporta la paciencia, la tranquilidad y la tolerancia; yo soy quien moviliza este hogar, estoy atenta con los pendientes, los pagos, planeo los paseos, me dedico a estudiar y me hago cargo del aseo de la niña. La peque se encarga de disfrutar a sus padres, juega, ríe, llora y pide lechita, le gusta abrazar y besar a mamá y a papá.

Diana Cámara

#Writing Challenge Día 3

Acerca de cómo te sientes hoy.

Quisiera escribir un texto del que se perciba una emoción exaltada, una alegría desmesurada pero no, mis deseos no se pudieron cumplir.

Hoy fue un día normal en que me sentí muy baja de ánimos, la mayor parte del día tuve ganas de estar en la cama durmiendo y así lo hice por algunas horas vespertinas.

En el desayuno fuimos a casa de mi madre, ahí no me sentí cómoda principalmente porque le molesta verme con la flojera a cuestas y me lo hace saber lo cual me genera cierta molestia, en fin, que nuestra relación desde que soy adulta suele ser agridulce.

Aunque fue un hermoso día lluvioso, no lo pude disfrutar, creo porque me negaba a leer los muchos textos con sus múltiples páginas sobre literatura clásica que debía cubrir para hacer una tarea de un curso en línea. No es que la asignatura no me guste, pero los textos son largos y como se debía entregar hoy, la prisa me ejerció algo de estrés.

Hace un momento la terminé y no me siento nada orgullosa del resultado, no creo que haya logrado una comprensión profunda del contenido.

Diana Cámara

#Writing Challenge Día 2

Sobre la ropa que llevo puesta.

Son frescas las mañanas en la ciudad de Mérida, Yucatán, México; a las 5:30 am me levanto diariamente para acudir al trabajo cotidiano pero a pesar de que amanece a una temperatura agradable, lo cierto es que esta ciudad es calurosa, los que aquí vivimos nos hemos acostumbrado a soportar de los 35°C a los 45°C, el clima cálido nos obliga a vestir con ropa fresca aunque yo prefiero los climas fríos porque creo que las personas se ven más elegantes con saco y corbata.

Un atuendo cómodo es importante para una maestra, generalmente se usa uniforme pero nosotros aún no hemos establecido uno así que este día me vestí con una blusa azul de tela fresca y un pantalón amplio de color azul que compré en una tienda económica para usar en un viaje que hice a la ciudad de México, la capital de nuestro país, escogí un pantalón amplio porque el trabajo que iba a realizar en aquella ciudad implicaba estar sentada durante toda una jornada.

Hoy decidí utilizar ese pantalón debido a que he tenido problemas en el colon y prefiero tener la zona del abdomen sin presión. El atuendo lo culminé con unos zapatos de tirantes y poca altura, lo suficientemente cómodos como para girar en mi trabajo. Mi colección de zapatos está conformada por sandalias y zapatos de tirantes, aquí es prácticamente imposible calzar con zapatos cerrados o botines y de hacerlo se corre el riesgo de contraer hongos.

Diana Cámara

243 palabras

#WRITING CHALLENGE

writing challenge

  1. Acerca de ti.

Tengo 32 años, 10 de ellos desempeñándome como docente. Mi relación con las letras es reciente, el año pasado me topé con un curso de poesía y sin pensarlo demasiado me inscribí,  cursarlo abrió en mí el amor por las letras que antes no existía, por lo que continué en un taller virtual de formación literaria en el cual he aprendido de manera intensiva.

 Mi  vocación es el estudio y el conocimiento mi pasión, me atraen las personas intelectuales, de buena conversación y gran sabiduría.  Siempre he sido cercana a las artes, en mi adolescencia fui bailarina de folklore mexicano por ello estudié también una carrera en artes. Mi esposo es maestro y estudió pintura en bellas artes por ello en casa abunda la música, el baile, la pintura y ahora las letras.

 Soy una mujer sensible a mi entorno e intensa en mis relaciones, las lágrimas han sido mis compañeras en los momentos felices y en los más tristes, transito fácilmente de la felicidad a la tristeza en extremos, lloro con facilidad y puedo sentir mucho dolor tanto físico como emocional. La parte buena de mí es que disfruto intensamente los bellos momentos y los recreo fácilmente.

200 palabras

 

 

2007.

Fue pasión, lujuria, deseo. Anya conoció a Juan en la primavera de 2007, habían establecido comunicación por Messenger, no se conocían en persona sin embargo él vendría a vivir por un tiempo a la ciudad así que entró a una de esas páginas de citas y ahí conoció a Anya. Antes de verse habían intercambiado un par de fotografías y charlado lo suficiente como para re-conocerse.

El día llegó, se citaron a las afueras del hotel donde él se quedaba de manera provisional. Juan era verdaderamente alto y apuesto, Anya en alguna ocasión llegó a decir que tenía un parecido con Matt Damon y sí, era del norte del país, de piel blanca y con 1.85 de alto, tenía un rostro angelical que no encajaba con ese rudo y musculoso cuerpo; por el contrario ella medía 1.60 de estatura, era morena y de un hermoso cabello largo oscuro.

Juan la invitó a pasar a su cuarto, para ese momento Anya estaba completamente hipnotizada con su belleza pero trataba de disimular, por su parte él era amable y cortés.

Dentro del cuarto ambos bebieron la primera cerveza mientras charlaban acerca de ellos y sus estudios, al intentar alcanzar la segunda cerveza Juan rozó la pierna de Anya y ésta sonrió, él introdujo aún más la mano en su diminuta falda mientras se le acercaba entonces se transformó, de manera vigorosa la despojó de su ropa a la vez que ella le besaba el pecho, le acariciaba los brazos y lo desnudaba, ya sin ropa la llevó hacia la cama, alcanzó la siguiente cerveza, bebió un sorbo y el resto lo esparció sobre el cuerpo de Anya para beberlo deslizando su lengua por sus grandes senos, bajando por su vientre, lamiendo sus fuertes muslos y recorriendo cada poro de su morena piel, deteniendo su lengua en cada uno de sus lunares.

Era la primera vez que Juan la tocaba pero recorría su cuerpo como si le fuera conocido, como a un territorio explorado, la humedad de Anya se expandió por la sábana y él supo que ella estaba lista para recibirlo. Entre caricias y besos él entró en ella suavemente, la humedad se esparció por toda la habitación, también los espejos del baño se empañaron con el aliento de Anya mientras Juan la sujetaba del cabello, fue el día en que conoció el orgasmo.

Al terminar, se cayeron las máscaras, los cuerpos volvieron a desconocerse. Juan la comparó con la chica de quien él estaba enamorado, Anya se lo tomó a mal pero intentó no mostar su desagrado. Él continuó hablando sobre religión, las costumbres y la alta moral que tienen las mujeres del norte del país lo cual fue desagradable en oídos de Anya pues ella estaba muy lejos de considerarse una persona religiosa además defendía su libertad sexual y con ello su moral distaba mucho de ser la que el típico hombre del norte valora.

Algunos minutos después se vistieron, salieron de la habitación. Juan la acompañó a tomar un taxi, se despidieron con un beso en la mejilla y desde entonces no han vuelto a verse. Mientras el taxi se alejaba Anya confundida pensaba ¿cuál fue el lenguaje que sus cuerpos reconocieron pero desconocido para sus almas? ¿Volverían a verse… por casualidad? ¿Tendría algún sentido?

Ese día por la noche, Anya se conectó. Ambos estaban en línea…

Diana Cámara